En esta semana he leído un artículo, yo creo que en el diario “El Mundo”, aunque también podría ser del diario “El País”, en que se reflexionaba sobre el papel del agua en nuestra sociedad en el "Día Mundial del Agua". Lo he adaptado como he podido copiando gran parte del mismo. En dicho artículo se nos presenta como hace falta entre 1.000 y 3.000 litros de agua para producir un kilo de arroz, o 7.000 litros para un filete de ternera.
Todas las actividades humanas utilizan agua: para beber, cocinar, lavar, pero sobre todo, para la producción de papel, ropa o alimentos. La cantidad de este líquido que hace falta para que crezca un cereal, fabricar un zapato o alimentar a una vaca es lo que se conoce como huella hídrica de los productos. La de la comida se lleva el 70% del agua que se gasta a nivel mundial, la industria el 22% y el consumo humano el 8%,
Normalmente las campañas de sensibilización sobre el desperdicio de agua suele tener una respuesta positiva por parte de los ciudadanos que se traduce en ahorro. Pero los problemas de escasez de agua están unidos también al derroche de alimentos. Cada europeo tira al año 179 kilogramos de comida, según un informe del Parlamento Europeo. Esto significa que el agua necesaria para su producción también acaba en el cubo de la basura.
Este artículo es una llamada a la reflexión y a la reducción del desperdicio de alimentos –el 30% no llega a ser consumido a nivel mundial- y aboga por una agricultura sostenible de mejor calidad y con menos agua.
Todas las actividades humanas utilizan agua: para beber, cocinar, lavar, pero sobre todo, para la producción de papel, ropa o alimentos. La cantidad de este líquido que hace falta para que crezca un cereal, fabricar un zapato o alimentar a una vaca es lo que se conoce como huella hídrica de los productos. La de la comida se lleva el 70% del agua que se gasta a nivel mundial, la industria el 22% y el consumo humano el 8%,
Normalmente las campañas de sensibilización sobre el desperdicio de agua suele tener una respuesta positiva por parte de los ciudadanos que se traduce en ahorro. Pero los problemas de escasez de agua están unidos también al derroche de alimentos. Cada europeo tira al año 179 kilogramos de comida, según un informe del Parlamento Europeo. Esto significa que el agua necesaria para su producción también acaba en el cubo de la basura.
Este artículo es una llamada a la reflexión y a la reducción del desperdicio de alimentos –el 30% no llega a ser consumido a nivel mundial- y aboga por una agricultura sostenible de mejor calidad y con menos agua.
Huertos familiares en la ribera de un río en Las Hurdes (Cáceres) - banco imágenes ITE
En España el 80% del agua lo consume la agricultura, y actualmente hay 3,4 millones de hectáreas de cultivos de regadío, que habría que reducir a 3 millones, eso daría para comer y seguir exportando.
Pedro Arrojo, profesor en la universidad de Zaragoza, cuya investigación se centra en la economía del agua, apunta que “hay que regar menos pero mejor”. Para ello propone sistemas más eficientes como el goteo o la aspersión frente a la inundación, y sobre todo, una modernización en la fórmula para llevar el agua a los campos: “hacer pequeñas presas cerca de los regantes y fuera de los cauces para no romper el tránsito fluvial”. Arrojo asegura que en todo el mundo se han regado más terrenos de los que se debería. Pone de ejemplo Murcia, donde” se han cultivado lechugas en terrenos salobres. Esa tierra acabará desertificándose”. “Hemos regado cosechas desastrosas solo por recibir ayudas de la Unión Europea”, denuncia el profesor. Todo esto se traduce en el desperdicio de agua y la destrucción de los ríos
El problema de la escasez se ha agudizado con el progreso del siglo XX, y aún más en el XXI. La modernización se bebe los ríos.
Riego por goteo - banco de imágenes ITE



