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miércoles, 29 de abril de 2015

La deslocalización en la actualidad


En esta etapa las nuevas circunstancias internacionales imponen otro tipo distinto de industrias. Estas circunstancias son la globalización y la integración de España en la UE que elimina los aranceles interiores, las ayudas masivas a las empresas y los monopolios. 
La globalización ha hecho que aparezcan nuevas inversiones extranjeras a través de las multinacionales, pero también que emigren industrias hacia los países con mano de obra más barata, fenómeno conocido con el nombre de deslocalización. Un ejemplo, ha sido la reubicación de la empresa Samsung que cerró su fábrica de Barcelona para instalarse en Eslovaquia. 
La deslocalización: Se buscan menores costes laborales pero también mejores condiciones fiscales y logísticas -la búsqueda de mayor competitividad- son el escaparate y las principales razones por las que las empresas se van ahora a países emergentes del Magreb, Europa del Este, y a China. Fueron los mismos argumentos que motivaron su llegada a España hace más de dos décadas.
De ahí que la deslocalización afecte a sectores muy diversos del tejido industrial español, aunque el textil y los componentes de automóvil se llevan la peor parte. 
En España se pueden distinguir actualmente dos modelos de industrias: las industrias tradicionales maduras con procesos de reconversión y las nuevas industrias con nuevas actividades que se aproximan al sector terciario. 
En esta nueva etapa se exige que aumente la productividad, mejore la tecnología y las inversiones y que los trabajadores estén mejor formados. Aunque la reestructuración industrial no ha terminado y la crisis sigue afectando a muchos sectores maduros, puede decirse que, tras ella, se abre una nueva fase marcada por los cambios que ha supuesto la tercera revolución industrial. Esta se basa en la innovación (aplicación de los nuevos conocimientos proporcionados por la investigación a la mejora de los procesos productivos, a la obtención de nuevos productos o a la mejora de la gestión) y en las tecnologías de la información (informática y telecomunicaciones), cuya materia prima inagotable es la microelectrónica. 
El fomento del desarrollo industrial armónico en el conjunto del país, y en particular, el de las regiones con especial situación de desempleo industrial y problemas de deslocalización o desinversión, promoviendo en ellas actuaciones de reindustrialización.
En 2006 se publicó una convocatoria general de Ayudas para reindustrialización, así como varias convocatorias específicas destinadas a zonas afectadas por procesos de deslocalización de los sectores textil, confección, calzado, juguete y mueble y a las comarcas de Campo de Gibraltar, El Ferrol, margen izquierda del Nervión y provincias de Soria, Teruel y Jaén.

Estas nuevas tecnologías y sus aplicaciones en el campo de la industria, han dado lugar a cambios en la estructura y en la localización industrial. En esta tercera revolución industrial han aparecido una serie de cambios relacionados con la importancia de las tecnologías de la información. Estos cambios se refieren a la producción (telemática, automatización instrumentos de precisión), la estructura industrial (descentralización, flexibilización, cambios en el empleo industrial y terciarización de la industria), los cambios en la localización industrial (concentración en las llamadas áreas centrales o parques tecnológicos), los cambios en la política industrial (tendencia a la menor intervención del estado o el fomento de la industrialización endógena) y la preocupación por las cuestiones medioambientales. Los avances de la tercera revolución industrial están permitiendo la recuperación de la industria en los países desarrollados a pesar de la pérdida de empleo industrial y de las crisis de las industrias tradicionales, que están siendo sustituidas por las llamadas industrias punta, es decir, aquellas que necesitan una alta tecnología y unas altas inversiones. 
Pero con los cambios internacionales - globalización (incluida la deslocalización) y ampliación de la UE, el tejido industrial español está perdiendo peso y está siendo sustituido por el protagonismo de dos grandes actividades: el turismo y la construcción. 
La nueva estrategia de desarrollo industrial española trata de incidir en la productividad total de los factores mediante actuaciones relacionadas con sus principales variables determinantes como son la dotación de infraestructuras, la calidad del capital humano, la inversión en I+D+i y el entorno competitivo de los mercados de bienes y de trabajo.
"¿Qué medidas está tomando la Unión Europea para evitar la deslocalización de las empresas comunitarias en Asia u otras regiones, que están quitando puestos de trabajo a los europeos que necesitan en estos momentos mantener a sus familias?", pregunta André, desde Alemania. Viviane de Beaufort, profesora y codirectora del Centro Europeo de Derecho y Economia ( ESSEC ): "¿Qué entendemos por deslocalización?. Porque hay bastantes ideas preconcebidas en Francia y en el sur de Europa. Cuando el grupo francés Lafarge crea una fábrica para producir cemento para la construcción de edificios en la India, no es una deslocalización. Se trata de un despliegue de su actividad, de crecimiento, y eso no quita nada a Europa ni a Francia. Sin embargo, cuando Renault decidió, por razones económicas, trasladarse al este, sí efectivamente hay un riesgo de deslocalización que implica una pérdida de la producción, una pérdida del volumen de negocio, una pérdida fiscal y también un problema de empleo. 
 ¿Pero cómo podemos evitar que una empresa quiera, dentro de la competencia mundial, que es cada vez más fuerte, deslocalizar sus actividades?. ¿Qué hace Europa? Bueno, pues no ha hecho mucho por la sencilla razón de que no está autorizada para hacer muchas cosas. 
La política industrial, la política de educación superior, la política en materia de investigación y desarrollo son políticas que se han quedado en manos de los Estados miembros. La cuestión es saber cuáles son los sectores del futuro. No vale la pena intentar retener sectores de actividades de bajo coste y donde no vamos a ser nunca competitivos porque no jugamos con las mismas reglas. Europa tiene muy buenas ventajas en términos de estabilidad política, marco jurídico, normas y población educada.
Y es en ese campo donde debemos apostar: la biotecnología, las altas tecnologías que aportan valor añadido y hay que dejar los otros sectores. Así que siempre es un proceso doloroso, sobre todo cuando no estaba previsto, es responsabilidad de nuestos gobiernos hacer eso y hay que articularlo a nivel europeo ya que será más fácil en esos casos". 



lunes, 27 de abril de 2015

Reconversión industrial de los 80

Para el año 1984 hay una mesa instalada en el salón de columnas del palacio de La Moncloa, con José María Cuevas, el presidente de la patronal, a su derecha, y Nicolás Redondo, el secretario general de la UGT, a su izquierda, Felipe González respira hondo y estampa su firma al pie del documento que sella el pacto tripartito sobre el Acuerdo Nacional de Empleo. Detrás de los tres protagonistas se sientan el superministro de Economía y Hacienda, Miguel Boyer; el titular de Industria, Carlos Solchaga, y una amplia representación de la CEOE y del sindicato socialista. Sólo falta Comisiones Obreras, que no está de acuerdo con los resultados de las larguísimas negociaciones y prefiere quedarse al margen de la foto oficial, en el inicio de un frío otoño. 
El Gobierno cree poner fin de esta manera a un duro año de tensiones y protestas en el sector industrial. La cirugía de la reconversión diseñada por Carlos Solchaga y su equipo, y bendecida por el superministro Boyer, ha hecho que las manifestaciones y enfrentamientos se extiendan desde Vigo a Cádiz, y desde El Ferrol a Sagunto. 
Los choques entre trabajadores y fuerzas de seguridad son tremendos y colocan al primer Gabinete socialista en una difícil encrucijada. Prometieron electoralmente crear 800.000 puestos de trabajo, y la promesa se antoja imposible de cumplir. No sólo eso, la crisis se extiende por todos los sectores y los recortes de plantilla y de actividad son dramáticos. 
Se quiere entrar en la Comunidad Europea a cualquier precio, y los futuros socios ponen condiciones draconianas a España. El desmantelamiento industrial arroja al paro a 100.000 trabajadores, iniciando el camino de la reconversión. Para que en 1998, Astilleros Españoles, que en 1984 contaba con cerca de 25.000 trabajadores, apenas cuenta en la actualidad con 5.000; y el sector que mantuvo el tercer puesto mundial, por detrás tan sólo de Japón y Suecia, está a punto de ser desmantelado. 
En el sector siderúrgico ocurre a partir de ese maléfico 1984 otro tanto. Las reconversiones llevan al paro y a la jubilación anticipada -con el coste añadido que tiene para las finanzas públicas- a miles de personas. La violencia en las calles acompaña a la desesperanza en miles de familias. 
El 16 de enero de ese año, como preludio de los 12 meses que van a venir a continuación, los 1.500 trabajadores de los astilleros de Ascón se enfrentan a la policía. El 2 de febrero, medio millón de personas secunda la jornada de protesta convocada por CCOO y ELA-STV en protesta por la reconversión industrial. 
La negra herencia de los años 70 se hace sentir en toda su plenitud. En Galicia, Asturias, Comunidad Valenciana y País Vasco 650.000 personas se ven afectadas por la política de drástica cirugía industrial que impulsa Carlos Solchaga, el hombre que a mediados de 1985 asumirá todo el poder económico en el Gobierno tras la dimisión de su amigo y compañero, Miguel Boyer. La reconversión que los dos defienden, así como el futuro industrial que ven para España dentro de la Comunidad Europea, hace que dentro del Gabinete que dirige González y del propio PSOE surgan  discrepancias 
Para Boyer, y sobre todo para Solchaga, la titularidad de las empresas no importa, y nuestro país no puede, ni debe competir con el resto de las naciones europeas en los grandes temas industriales. Su futuro está en el sector servicios, y dentro de él, el turismo, donde tampoco se apuesta por contar con una gran multinacional que nos libere de la tiranía y los bajos precios de los tour operadores. La reconversión industrial le cuesta al Estado un billón de pesetas de forma oficial, y dos de fondo real; con el añadido de medio billón que sale del sector privado. Visible en la película Los lunes al sol.









En cuanto a sus resultados, puede afirmarse que la reducción de empleo superó las previsiones y afectó principalmente a las ramas metalmecánicas y a las grandes empresas, mientras que muchas pyme afectadas por agudas crisis, quedaron excluidas. La reindustrialización o recomposición del tejido industrial de las zonas afectadas por la reconversión supuso la modernización tecnológica de los sectores que, sometidos a reconversión, presentasen una clara viabilidad y la creación de nuevas actividades que diversificasen la industria de zonas hasta entonces muy especializadas y generasen empleo. Para ello se crearon las ZUR y las ZID.


  • Las ZUR (Zonas de Urgente Reindustrialización), nacidas en 1983, tenían un período de vigencia de 18 meses, prorrogables otros 18. Se delimitaron seis (Galicia, Astucias, la zona del Nervión, Barcelona, Madrid y Cádiz). Podían solicitar su inclusión en una ZUR las empresas que realizasen la instalación, ampliación o traslado de fábricas a estas áreas, siempre que generasen nuevos puestos de trabajo y fuesen viables. A cambio recibirían incentivos fiscales y financieros, así como subvenciones por incorporar trabajadores de los fondos de promoción de empleo. 
  • Las ZID (Zonas Industrializadas en Declive) sustituyeron a las ZUR al aprobarse la nueva ley de incentivos regionales en 1985. Comprenden todas las áreas especialmente afectadas por la crisis y el ajuste industrial. La promoción se basa en subvenciones a la inversión, que incluyen también ahora a empresas de servicios. 
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jueves, 2 de mayo de 2013

La industria busca soluciones


Hemos visto a lo largo del tema que la industria española está como el país, en crisis. Frente a noticias en las que se nos informa como la crisis del ladrillo arrastra al cierre de gran parte de las fábricas de muebles de nuestro país, o como los jóvenes, que fueron precoces en el terreno laboral, se ven ahora sin empleo y sin formación todavía hay cabida a la esperanza.
Una de las posibilidades de mantenimiento del tejido industrial está en la exportación a mercados diferentes al nacional.

Y es que la buena marcha de las exportaciones ha contribuido, en parte, a que el déficit comercial hay cerrado el ejercicio 2012 con las mejores cifras desde la entrada de España en el euro. Es el mejor dato de la serie histórica iniciada en 1971. Concretamente, el déficit comercial se situó en 30.757,4 millones de euros, un 33,6% menos que el año anterior. Las exportaciones cubrieron un 87% de la importaciones. De hecho, las exportaciones han sido claves para la economía española en los últimos meses y han logrado amortiguar en parte la debilidad de la demanda interna. Aun así, el PIB español cayó en el pasado ejercicio un 1,4%. 
El punto de partida es que la capacidad de consumo de los españoles está muy mermada, como es lógico en una sociedad con una tasa de paro que sobrepasa el 26%. Por ello, las empresas han buscado nuevos mercados fuera de sus fronteras. La labor exportadora se ha visto, además, beneficiada por una mejora de la competitividad al haber descendido los costes laborales unitarios, el aumento de las empresas que exportan y la orientación a nuevos mercados. 
Los principales sectores exportadores en 2012 fueron las industrias de bienes de equipo, las agroalimentarias, los productos químicos, los automóviles y las semimanufacturas. 
Dentro de los bienes de equipo, que es el sector en el que más se exporta (43.733 millones el año pasado), destacan los aumentos estos meses de las ventas al exterior de material de transporte ferroviario (21,1%), la maquinaria específica para la industria (13%) y los motores (12,8%). 
Los fabricantes españoles para carrocerías de autocares triunfan en medio mundo. Ni siquiera la crisis, que ha recortado las matriculaciones en España casi un 40%, ha logrado tumbar a un sector integrado por unas 11 empresas (formadas por marcas como Irizar, Indcar, Unvi, Ayats, Ferqui…), que da trabajo a 3.000 personas, y que ha optado por volverse hacia el mercado mundial. Con tan buenos resultados que si en 2007 exportaba solo el 20% de su producción, el año pasado superaba el 52%, lo que le ha permitido atravesar los casi seis años de crisis con una bajada de ventas total de solo un 10%. Estas carrocerías para autocares circulan por las carreteras de 34 países de Europa y otros 42 del resto del mundo con fuerte peso en Latinoamérica o Asia. Estas empresas tienen fabricas en España y plantas instaladas fuera de España —Indcar en Rumania, Tata España en Marruecos— no lo han sido para deslocalizar costes, sino para servir a los mercados locales. Es el caso de Irizar, con varias plantas en el mundo, pero para servir a esos mercados, ya que casi toda la producción destinada a Europa se lleva a cabo en el País Vasco. El mayor temor está en que las grandes marcas como Iveco, Man, Volvo o Mercedes-Benz quieran controlar todo el producto —chasis, motor y carrozado.

Entre los alimentos (cuyas exportaciones supusieron 33.970 millones), resaltan los incrementos de las exportaciones de bebidas (16,8%), de carne (13,8%) y de frutas y legumbres (11,9%). En el sector alimentario son los países de la Unión Europea se mantienen como los principales receptores al absorber el 68,3% de las ventas españolas. En cuanto al resto del mundo, entre los principales destinos de la industria alimentaria destaca Estados Unidos, China y Hong Kong, Rusia y Japón. Desde la industria se destaca el crecimiento en otros países asiáticos y la apertura de mercados en el norte de África y Oriente Medio. Por productos, las exportaciones de porcino se sitúan a la cabeza suponen el 30% de la producción nacional. En segundo lugar, destaca el vino, mientras le siguen el aceite de oliva, y el pescado. En este sector nos sirve de ejemplo, una empresa conservera de pescado, Calvo, obtiene en la actualidad más del 60% de sus ventas al otro lado del Atlántico y controla casi la mitad del mercado brasileño. Este grupo opera con 700 referencias propias frente a la marca distribución , que van desde la cocina más avanzada, con ensaladas de todo tipo, hasta productos tradicionales como callos o fabadas, sin olvidar ofertas de productos dirigidos a otras tradiciones culinarias. Su mercado se amplía al norte, en países como Costa Rica, y al sur, en Chile, Paraguay, Uruguay y Argentina. Colombia es el próximo objetivo. Italia es el segundo mercado en la política del grupo, con una cuota del 9% bajo la marca Nostromo.

Otro apartado que tuvo un comportamiento positivo fue la confección de textiles, cuyas exportaciones mejoraron un 13,4% en 2012. La tendencia evoluciona claramente a favor de España con un aumento de las exportaciones (6,8%) frente a un descenso de las importaciones (-8,5%). Por ejemplo, el grupo textil Mango obtiene el 84% de las ventas en los mercados extranjeros y el 16% restante a España. El año pasado este grupo abrió 197 puntos de venta en España y 180 en el extranjero. Tras consolidar su presencia en Europa, Rusia, Oriente Medio y algunos países de Asia, la marca entró en Birmania y Pakistán y se dispone a entrar este año en Angola, Guinea Ecuatorial, Mongolia y Zimbabue, según ha informado en un comunicado. Algo que también ocurre con los calzados y los juguetes. 
En calzados, como hemos dicho al principio, los datos refrendan que China es el mercado anhelado por nuestro calzado. A día de hoy, Italia es líder indiscutible en la importación de calzado en China —con un 26,5% de cuota de mercado. España se queda en la séptima posición, con una fracción del 2,57% en 2012, aunque el año pasado las exportaciones del sector crecieron un 18,23%. El problema, en muchos casos, está en el freno que supone la actual coyuntura económica para la política de internacionalización de las pymes. De todo desde el sector se afirma que Europa es nuestro principal cliente, y allí exportamos el 70%.
Pero los mayores incrementos se registraron entre los productos químicos, sobre todo en los productos químicos orgánicos (35,8%) y abonos (20%). En total, esta actividad exportó hasta 31.301 millones. También un importante peso tienen en este sector los medicamentos y los plásticos. 
El año pasado, a pesar de ser un ejercicio importante para las exportaciones españolas, hubo sectores en los que las ventas fuera de nuestras fronteras retrocedieron como ocurrió con los descensos en el material de transporte para buques (-56%), los equipos de telecomunicaciones (-18,3%), la electrónica de consumo (-15,2%) y los automóviles y las motos (-10,8%).

Además, las empresas españolas han reorientado sus exportaciones a áreas tradicionalmente no atendidas y que tienen mayor potencial de crecimiento. Así, en 2012 han crecido un 37,6% las exportaciones a Oceanía, un 30,6% las destinadas a África, un 14,9% a América Latina, un 13,5% a América del Norte y un 11,9% a Asia. Unas mejoras que han compensado los descensos de ventas a nuestros principales socios comerciales: la UE (-1,3%) y la zona euro (-2,7%). 
Curiosamente el saldo comercial con la Unión Europea registró un superávit de 5.539,5 millones, mucho mayor que el de 1.587 millones del mismo semestre de 2011. En comparación con el resto de socios europeos, desde que empezó la crisis en 2009 (y hasta finales de 2011), las exportaciones españolas sonlas que más han crecido, un 36%, frente al 32% de subida en Alemania y el 30% de Italia. Además, la previsión total para 2012 sitúa a España por delante de las grandes potencias europeas, con un aumento del 2,1% anual, frente al 1,3% de Francia, el 1,7% de Alemania o el 0,9% calculado para Italia, según el Fondo Monetario Internacional. 
Nuestro talón de Aquiles sigue siendo la gran dependencia del sector exterior en productos energéticos como el petróleo y derivados, gas y carbón y electricidad.

sábado, 13 de abril de 2013

La crisis del sector industrial español 2013


Que vivimos una crisis ya no lo niega nadie. Ni aquel presidente de Gobierno de España, de cuyo nombre no quiero acordarme, que se negó una y mil veces en reconocerlo. La sufrimos todos,  y se manifiesta en todas las actividades económicas. 
En algunos sectores esa crisis presenta un carácter estructural, como ocurre en las actividades integradas en el sector primario, pero – posiblemente- se manifiesta más, y peor, en el sector secundario. Y es que en esta semana se nos ha informado que la producción industrial se ha desplomado hasta el 8,5% respecto a igual mes de 2012. 
Lo cierto es que los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) no son nada halagüeños. Con el descenso de febrero, la producción industrial encadena cuatro meses consecutivos de retrocesos interanuales tras el respiro conseguido en octubre de 2012. 
La producción industrial experimentó en febrero una disminución interanual del 6,5%, frente al -4,9% de enero. En los dos primeros meses del año, la producción industrial acumula un descenso medio del 6% respecto al mismo periodo de 2012, con disminuciones en todos los sectores, especialmente en los bienes de consumo duradero (-13%) y en los bienes intermedios y la energía (ambos con recortes del 6,4%). 
Todos los sectores industriales presentaron tasas interanuales negativas en febrero. Concretamente, los bienes de consumo no duradero registraron una tasa del -5,9% por el descenso de la producción en casi todas sus actividades, entre ellas la fabricación de aceites, las artes gráficas y la confección de prendas de vestir. Malos, muy malos datos fueron igualmente los del sector de bienes intermedios con especial incidencia en la fabricación de productos químicos, elementos de hormigón, cemento y yeso, donde el descenso fue del 10,5%. También destacaron los recortes interanuales en los bienes de equipo (-7,8%). En el  caso de los bienes de equipo, el retroceso se debió, fundamentalmente, a la evolución negativa de la fabricación de elementos metálicos para la construcción y la fabricación de componentes para vehículos de motor. 
Los bienes de consumo duradero, por su parte, registraron en febrero una caída interanual en su producción del 13,9%, en tanto que la energía recortó su producción un 8,9% en comparación con el segundo mes de 2012. 
Por comunidades autónomas, la producción industrial experimentó en febrero variaciones interanuales negativas en 16 de ellas, correspondiendo los mayores descensos a Baleares (-21,9%), Extremadura (-19,8%) y Castilla y León (-17,8%). En esta última comunidad cayó más del doble que en el resto de España.


Producción industrial española por CC.AA para el año 2003 (Kalipedia).


Sólo una comunidad, Murcia, logró elevar su producción industrial en febrero, con un avance interanual del 7%, según el organismo estadístico. Por autonomías, el comportamiento en estos dos primeros meses de 2012 fue positivo en Galicia, con un 2,9%, en Cantabria, con un 1,7% y en Valencia, con un 0,5%. 
En definida, seguimos con la crisis y ésta se ceba en el sector industrial con especial crudeza, llegando a niveles de producción del año 1993. Este Gobierno predice que para el año 2014, pero así estamos desde la mitad del año 2007.
Imagen del blog economíaydesarrollo (eeg)


martes, 1 de mayo de 2012

Muy malas noticias

En la entrada anterior vimos como un sector tan dinámico industrialmente hablando como el de la construcción está sufriendo en sus propias carnes el peso de la crisis. En la entrada de hoy volvemos a un video que podría ser continuación del que hemos visto hoy en clase.

Parece ser, según la prensa, que España se encuentra en la UVI económica. Especialmente en el tema de la deuda. Los seguros del impago de la deuda(CDS) dan un 49% de posibilidades de que nuestro bono a 10 años tenga que suspender pagos. O sea, que nos volvamos un país insolvente en la devolución de los préstamos. A este grave asunto se le suma otro debido que la deuda española está en niveles estratosféricos, al margen de la volatilidad de los mercados.
Si a esta situación le unimos otras, como que la de tasa de paro que tenemos, el 24,44 % de la población activa (o sea, 5.639.500 personas, que en nuestra Andalucía "imparable" es de 33'17% que corresponden a los 1.329.600 de andaluces parados/as), siendo ésta mucho mayor a la que presentó los EEUU durante la Gran Depresión de 1929. Por otro lado, el ajuste fiscal que intenta equilibriar ingresos y gastos, aunque en el primer caso sea en impuestos o adquisición de deuda. Si la situación ya de por sí no fuese mala el Fondo Monetario Internacional sostiene que nuestros bancos o están en quiebra o se aproximan a ella, y que , según el articulista, el rescate de los bancos es inevitable aunque para ello o pone el dinero la UE o el FMI. O ambos. Y luego llegará el rescate de España, o lo que es lo mismo la crisis eterna. Como vemos la situación no aventura sino muy malas noticias. Este video también de Aleix Saló puede dar con algunas de las claves de la historia económica actual de España. Al igual que del anterior pido perdón por el lenguaje, aunque es tan didáctico como el que vimos.

domingo, 29 de abril de 2012

El sector de la construcción en Españistán

Hace años cuando este tema de la industria no era el 13, sino el 16 del temario de selectividad y se estudiaban los sectores económicos más dinámicos de la industria española, se incluía entre estos al sector de la construcción, que junto con el turismo, estaba soportando la mayor parte del crecimiento español hasta el año 2008. Se trataba de un sector muy sensible a los estados coyunturales, donde existe mucha economía sumergida, precarización laboral y muchos accidentes laborales.
Era un sector el de la construcción muy importante, pues tiraba de otras industrias auxiliares al incluir dos sectores claramente diferenciados. Por un lado, el sector de la construcción (obra civil, edificación residencial y no residencial y rehabilitación y reconstrucción) y, por otro, el sector de los materiales de construcción. El primer grupo lo formaban y lo forman las compañías constructoras, incluyendo el subsector de la obra civil, la promoción de viviendas y las industrias auxiliares. El segundo está formado por la fabricación de todos los productos empleados en la construcción. Dentro de este último grupo destacan los subsectores del cemento, la cal, el yeso, la piedra natural, los ladrillos y tejas, las baldosas cerámicas, los elementos de hormigón y los materiales cerámicos sanitarios.
La construcción era uno de los sectores más relevantes de la economía española. En su momento empleaba a casi 2 millones de trabajadores. Su valor añadido bruto representaba en 2005 el 10% del PIB, constituyendo el 13,9% del empleo y el 58,3% de la inversión. A día de hoy, el paro en la construcción afecta a casi el 50 % de sus trabajadores, más de 800.000 personas.
A su vez a este sector se le unían otros de enorme importancia en la industria española como la de la cerámica que comprende los subsectores de pavimentos y revestimientos cerámicos (azulejos y baldosas cerámicas, materiales cerámicos sanitarios) , ladrillos y tejas. Igualmente en el sector de la piedra, poseía y posee un componente exterior muy importante, pues España es un país muy dotado en cuanto a materias primas, y la balanza comercial del sector es tradicionalmente positiva. Esta última estaba destinada a países de la UE, seguido de EE.UU. y China. España es el tercer productor mundial de rocas ornamentales tras China e Italia, siendo el primer productor mundial de pizarra de techar, segundo de mármol y primer productor europeo de granito.
Vinculado al sector de la construcción aparece la madera. Los subsectores de la madera y el mueble poseen características claramente diferenciadas, constituyendo el primero un sector industrial básico, asociado a la construcción, y el segundo un subsector de bienes de consumo.
El sector de la madera y el mueble cuenta con un gran peso dentro de la industria del país. El empleo que generaban superó en 2005 las 250.000 personas, centrándose la mitad en la industria del mueble. El sector de la madera y mueble se caracteriza por estar formado fundamentalmente por pymes. En lo que respecta al volumen de negocio generado, ocupan los primeros puestos la Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía y Galicia. La producción de mobiliario en España se concentra en áreas claramente definidas. El litoral mediterráneo (Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia), estando por detrás otras comunidades del centro de la Península (Madrid y Toledo). Otras áreas importantes son el País Vasco, La Rioja, Navarra, Zaragoza y la zona central de Andalucía (Sevilla, Jaén y Córdoba)...
Pues bien, todo el sector de la construcción y el de las industrias auxiliares ha caído en picado debido a esta brutal crisis económica. Como explicación del origen de la crisis os enlazo un video de youtube de título "Españistán" que de una forma irónica nos da algunas claves del por qué vivimos una crisis en este sector y en la economía en general.
Pido perdón de antemano por el lenguaje utilizado en el video, pero el mismo es tan explicativo y clarificador que merece la pena.



sábado, 28 de abril de 2012

Teorías, teorías

Ya hemos visto en clase como los factores que influyen en la ubicación de las zonas industriales suelen estar determinados por la búsqueda del mayor beneficio posible. Eso no excluye la existencia de otro tipo de factores como puedan ser los históricos o los  políticos. Pensemos en la historia de España del siglo XIX y veremos como unos u otros tienen una notable influencia.
Sin embargo, existen una serie de factores que condicionan y mucho el desarrollo industrial. Entre esos se encuentran la proximidad a las materias primas y a las fuentes de energía, la existencia de capitales para invertir, la disponibilidad de mano de obra, la proximidad a los mercados, las buenas comunicaciones y transportes, las decisiones políticas que incentivan las inversiones, y otros aspectos socioculturales e históricos que facilitan la instalación de industrias.


De cualquier manera hay autores que han planteado teorías sobre el por qué del éxito o el fracaso de la ubicación de una industria. El primero fue Von Thiunen y su teoría de "la distancia al mercado". Su idea se basa en la hipótesis de que el hombre intenta satisfacer sus necesidades económicas en el entorno inmediato, reduciendo sus desplazamientos al mínimo, algo que, por cierto, es muy sensato. La teoría se desarrolla suponiendo un espacio isotrópico (es decir, que posee las mismas características geográficas) y aislado, en el que el precio de los productos varía según aumenta la distancia al mercado. Este modelo teórico apareció estudiando el sector agrario, pero su aplicación en el sector industrial también ha sido útil. Valorando esta teoría se explicaría la expansión generalizada de la industria en las cercanías de los principales centros urbanos españoles.


La segunda apuesta teórica es la teoría de Weber y "la distancia al mercado y las materias primas". Weber considera la distancia como factor básico de la localización, pero en este caso introduce como otro elemento decisivo: no sólo importa la distancia al mercado, sino también la distancia al origen de las materias primas. La localización de las industrias siguiendo de estas premisas será la que minimice los costes de transporte tanto hacia el mercado como hacia los recursos.

La tercera apuesta es la de un viejo conocido por urbanismo, W. Christaller , y su "Teoría de los Lugares Centrales". Esta teoría se basa como las anteriores en un espacio isotrópico, en el que la localización empresarial (no solamente la industrial, sino también el sector terciario) se realizaría en el denominado lugar central, para abastecer a la mayor población posible, distribuida ésta por todo el territorio del entorno a ese lugar central. Esto podría explicar el peso industrial de las grandes áreas metropolitanas.


¿Con cuál de las tres teorías os quedáis? ¿Por qué? ¿Cuál sería aplicable a las tres Comunidades Autónomas más industrializadas de España: País Vasco, Madrid y Cataluña? ¿Cómo podríamos explicar el núcleo industrial de Zaragoza y el de Valladolid?

domingo, 22 de abril de 2012

Ruinas y sombras

El pueblo de Pueblonuevo apareció en el siglo XIX gracias a las explotaciones mineras que tuvieron lugar. La leyenda vincula el nacimiento del pueblo a un famoso perro llamado "Terrible" vivía en el "nuevo pueblo" y que atribuyen a este lindo pulgoso el descubrimiento del yacimiento de carbón. Pueblonuevo se unirá a Peñarroya en 1927, cuyos núcleos de población se hallan contiguos.



La importancia de los yacimientos carboníferos propiciarán la llegada de compañías mineras, fundamentalmente francesas al lugar. El primer Cerco Industrial se levanta frente a Pueblonuevo del Terrible en 1875 por la Hullera Belmezana, aprovechando para exportar los productos mineros la línea férrea entre Belmez y el Castillo de Almorchón y la terminación del ferrocarril entre Belmez y Córdoba.

En estas fechas acuden a la zona multitud de inmigrantes de la provincia, de Badajoz y, posiblemente, del norte de Sevilla. Además se instala allí una colonia francesa que trabaja para la a la multinacional Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya (S.M.M.P) que asumirán los trabajos de gestión y dirección de la empresa. También vienen también a la localidad portugueses e italianos.




Es en la primera década del siglo XX, cuando la cuenca minera de Peñarroya-Pueblonuevo se constituye como uno de los más importantes polos industriales de Andalucía, superando a las minas de Linares en Jaén y El Pedroso en Sevilla, compitiendo con las de Río Tinto, éstas controladas por los ingleses. En este pueblo se instalan industrias con fundición de plomo, una central térmica, un taller de desplatación, otro de productos químicos, etc. Al llegar a 1914 se produce un vertiginoso crecimiento llegando a alcanzar entre ambas los 24.000 habitantes.


La Guerra Civil afecta y dada la importancia del núcleo minero e industrial, Peñarroya-Pueblonuevo se convierte en prácticamente primera línea de frente, sufriendo frecuentes bombardeos artilleros y aéreos durante toda la contienda. Posteriormente, la fuerte represión favorecería el abandono masivo que favorecería la inmigración de nuevos grupos en busca del trabajo en la minería y la industria.
Será en los años 40 cuando se sobrepasaría la cifra de 30.000 habitantes; según el Censo de 1950 tenía entonces 27.728 habitantes (INE).
Tras la aplicación del "Plan de Estabilización" de 1959, comienza el repliegue de la empresa francesa de Peñarroya, marcado por un progresivo cierre de las instalaciones industriales, y la creación de Encasur, empresa que mantiene las explotaciones mineras hasta hoy. Hoy la población no llega a los 12.000 habitantes (11.778 en 2011).
Los franceses dejaron su impronta en gran parte de edificios del pueblo visibles en el antiguo hospital de la SMMP (Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya), construido hacia 1928, en el llamado barrio francés en el que se ubicaban las casas de los directivos de la SMMP, formados por chalets se apreciaba el estilo francés; el edificio del Milton Livesey College, antiguo local Sociedad Minera, o en la actual Biblioteca Municipal.
No obstante destaca en el pueblo la enorme nave que sirvió de Almacén central construido con unas dimensiones gigantescas hacia 1910, pues sobrepasa los 14.000 m2, y en ella se observa claramente el diseño de Eiffel con sus pilares y estructuras metálicas enormes, en la que todavía pueden apreciarse la doble vía del ferrocarril que avanzan hacia los muelles de carga y descarga del interior, dada que la empresa centralizaba desde allí las existencias de todo tipo de mercancías o las naves de la fundición y restos de laboratorios, con algún edificio fechado en 1891, donde se fundían los metales nobles, oro y plata.
En 2006 se cerró la última mina a cielo abierto y hoy, como reflejo de esta decadencia, sólo quedan cien personas trabajando en esa zona.
Hoy, y si has visto el video lo habrás comprobado, el cerco industrial de Peñarroya-Pueblonuevo es una gran ruina, una sombra de lo que fue, una historia que empezó siendo Terrible - por el perro- y que industrialmente ha terminado igual.

sábado, 21 de abril de 2012

Réquiem por la industria cordobesa

Plano de la Planta de la Electromecánica cordobesa



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Córdoba no tiene astilleros pero si ha tenido una industria señera: la Electromecánica. Este complejo fabril, conocido en la ciudad como “Laletro” estaba en gran parte centrado en la producción de laminados de cobre, y era una referencia en el sector metalúrgico español del sector en España.
Fundada en 1917 como la Sociedad Española de Construcciones Electromecánicas, laletro, como aquí la conocemos, tuvo en su etapa dorada, allá por los cincuenta y sesenta del siglo pasado, trabajo para unas 5.000 personas, incluyendo empresas asociadas y delegaciones. En Córdoba, en 1968, había más de un millar de trabajadores directos. Un barrio entero daba cobijo a sus trabajadores y gestores. La barriada Electromecánicas II es, posiblemente, la más emblemática de las tres que SECEM construyó para sus obreros en Córdoba. La importancia de tales asentamientos está fuera de toda duda, pues constituyen el único ejemplo de urbanismo desarrollado en la ciudad por parte de una compañía industrial, y se trata, por tanto, de tres barrios obreros por definición. Construida durante la primera mitad de la década de 1940, Electromecánicas II se levantó justo frente a la zona industrial. Otras barriadas como la del Figueroa eran también ocupadas por parte de sus trabajadores.




Hoy en su espacio, una empresa Locsa, languidece sin mostrar atisbos de lo que fue aquel floreciente negocio. Locsa había fabricado tradicionalmente latón (en el que el cobre es imprescindible) pero en 2010 la empresa decidió abandonar este producto. En 2011 la empresa empleaba a 120 obreros. Y en junio puso el punto y final a su historia. La razón ha estado en la bajada de ventas y la carestía de las materias prima, básicamente el cobre, están detrás de la decisión de la propietaria, la internacional la empresa italoalemana KME, propietaria de LOCSA desde 2004. Pero algunos sindicatos consideran que la empresa ha apostado por la deslocalización, al concentrar la producción en sus plantas de Alemania e Italia. Hace años, un puesto en la Electromecánica era sinónimo de estabilidad laboral y sueldos decentes. Muchos no han conocido otra cosa que la fábrica. Y sus padres y abuelos antes que ellos. Por eso, para ellos el cierre es mucho más que la pérdida de un empleo.




La otra gran fábrica representativa del pasado industrial era la Westinghouse, alias “la Westing”. Una fábrica que había surgido en 1930 y que hoy en día exporta transformadores de potencia aislados en aceite a Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.Parte de sus trabajadores en la década de los 70 vivían en Ciudad Jardín y Parque Cruz Conde. En la actualidad es la planta ABB que se dedica a los transformadores.




El 12 de enero de este año Eulen, la empresa que en a día de hoy la gestiona, notificaba que despedía a los 30 trabajadores que estaban en huelga, desde el pasado 28 de noviembre, exigiendo el mantenimiento de sus puestos de trabajo en dicha empresa, contratada por la multinacional ABB hasta el pasado 31 de diciembre para la prestación de servicios en su factoría de Córdoba.

La una, cerrada y con sus activos puestos a la venta. La otra, con una reducción progresiva de personal. Por lo que vemos estamos ante el réquiem por la industria cordobesa.






Lacrimosa del Requien de W. Amadeus Mozart

martes, 17 de abril de 2012

Un nuevo trabajo

La actividad industrial es una actividades económicas que más están sufriendo la actual crisis española. Ya sabemos que el sector secundario es el conjunto de actividades que implican la transformación de alimentos y materias primas a través de los más variados procesos productivos. Esta transformación de recursos naturales para obtener bienes industriales presenta un sector muy diversificado que va desde la siderurgia, o la industria química, hasta la textil o la agroalimentaria, pasando por sectores altamente tecnológicos como la producción de hardware informático, etc.




La construcción, aunque se considera sector secundario, suele contabilizarse aparte pues, su importancia le confiere entidad propia. Es aquí, y vinculado a la crisis del sector inmobiliario en donde más se ha cebado la crisis. Es cierto que este sector se ha modernizado mucho y que la apuesta por el I+D+i en notable, pero en la industria todavía hay mucho por hacer.




Ahora bien, el porcentaje de empleo en este sector varía de forma significativa entre las distintas Comunidades Autónomas. Mientras que en Cataluña el porcentaje de empleo llega al 39%; en Canarias o en Extremadura este porcentaje se reduce notablemente.

Relacionado con el estudio del sector secundario español nosotros trabajaremos colectivamente en la realización de una Wikispaces, en la que vosotros y vosotras asumiréis un notable protagonismo.