jueves, 2 de mayo de 2013

La industria busca soluciones


Hemos visto a lo largo del tema que la industria española está como el país, en crisis. Frente a noticias en las que se nos informa como la crisis del ladrillo arrastra al cierre de gran parte de las fábricas de muebles de nuestro país, o como los jóvenes, que fueron precoces en el terreno laboral, se ven ahora sin empleo y sin formación todavía hay cabida a la esperanza.
Una de las posibilidades de mantenimiento del tejido industrial está en la exportación a mercados diferentes al nacional.

Y es que la buena marcha de las exportaciones ha contribuido, en parte, a que el déficit comercial hay cerrado el ejercicio 2012 con las mejores cifras desde la entrada de España en el euro. Es el mejor dato de la serie histórica iniciada en 1971. Concretamente, el déficit comercial se situó en 30.757,4 millones de euros, un 33,6% menos que el año anterior. Las exportaciones cubrieron un 87% de la importaciones. De hecho, las exportaciones han sido claves para la economía española en los últimos meses y han logrado amortiguar en parte la debilidad de la demanda interna. Aun así, el PIB español cayó en el pasado ejercicio un 1,4%. 
El punto de partida es que la capacidad de consumo de los españoles está muy mermada, como es lógico en una sociedad con una tasa de paro que sobrepasa el 26%. Por ello, las empresas han buscado nuevos mercados fuera de sus fronteras. La labor exportadora se ha visto, además, beneficiada por una mejora de la competitividad al haber descendido los costes laborales unitarios, el aumento de las empresas que exportan y la orientación a nuevos mercados. 
Los principales sectores exportadores en 2012 fueron las industrias de bienes de equipo, las agroalimentarias, los productos químicos, los automóviles y las semimanufacturas. 
Dentro de los bienes de equipo, que es el sector en el que más se exporta (43.733 millones el año pasado), destacan los aumentos estos meses de las ventas al exterior de material de transporte ferroviario (21,1%), la maquinaria específica para la industria (13%) y los motores (12,8%). 
Los fabricantes españoles para carrocerías de autocares triunfan en medio mundo. Ni siquiera la crisis, que ha recortado las matriculaciones en España casi un 40%, ha logrado tumbar a un sector integrado por unas 11 empresas (formadas por marcas como Irizar, Indcar, Unvi, Ayats, Ferqui…), que da trabajo a 3.000 personas, y que ha optado por volverse hacia el mercado mundial. Con tan buenos resultados que si en 2007 exportaba solo el 20% de su producción, el año pasado superaba el 52%, lo que le ha permitido atravesar los casi seis años de crisis con una bajada de ventas total de solo un 10%. Estas carrocerías para autocares circulan por las carreteras de 34 países de Europa y otros 42 del resto del mundo con fuerte peso en Latinoamérica o Asia. Estas empresas tienen fabricas en España y plantas instaladas fuera de España —Indcar en Rumania, Tata España en Marruecos— no lo han sido para deslocalizar costes, sino para servir a los mercados locales. Es el caso de Irizar, con varias plantas en el mundo, pero para servir a esos mercados, ya que casi toda la producción destinada a Europa se lleva a cabo en el País Vasco. El mayor temor está en que las grandes marcas como Iveco, Man, Volvo o Mercedes-Benz quieran controlar todo el producto —chasis, motor y carrozado.

Entre los alimentos (cuyas exportaciones supusieron 33.970 millones), resaltan los incrementos de las exportaciones de bebidas (16,8%), de carne (13,8%) y de frutas y legumbres (11,9%). En el sector alimentario son los países de la Unión Europea se mantienen como los principales receptores al absorber el 68,3% de las ventas españolas. En cuanto al resto del mundo, entre los principales destinos de la industria alimentaria destaca Estados Unidos, China y Hong Kong, Rusia y Japón. Desde la industria se destaca el crecimiento en otros países asiáticos y la apertura de mercados en el norte de África y Oriente Medio. Por productos, las exportaciones de porcino se sitúan a la cabeza suponen el 30% de la producción nacional. En segundo lugar, destaca el vino, mientras le siguen el aceite de oliva, y el pescado. En este sector nos sirve de ejemplo, una empresa conservera de pescado, Calvo, obtiene en la actualidad más del 60% de sus ventas al otro lado del Atlántico y controla casi la mitad del mercado brasileño. Este grupo opera con 700 referencias propias frente a la marca distribución , que van desde la cocina más avanzada, con ensaladas de todo tipo, hasta productos tradicionales como callos o fabadas, sin olvidar ofertas de productos dirigidos a otras tradiciones culinarias. Su mercado se amplía al norte, en países como Costa Rica, y al sur, en Chile, Paraguay, Uruguay y Argentina. Colombia es el próximo objetivo. Italia es el segundo mercado en la política del grupo, con una cuota del 9% bajo la marca Nostromo.

Otro apartado que tuvo un comportamiento positivo fue la confección de textiles, cuyas exportaciones mejoraron un 13,4% en 2012. La tendencia evoluciona claramente a favor de España con un aumento de las exportaciones (6,8%) frente a un descenso de las importaciones (-8,5%). Por ejemplo, el grupo textil Mango obtiene el 84% de las ventas en los mercados extranjeros y el 16% restante a España. El año pasado este grupo abrió 197 puntos de venta en España y 180 en el extranjero. Tras consolidar su presencia en Europa, Rusia, Oriente Medio y algunos países de Asia, la marca entró en Birmania y Pakistán y se dispone a entrar este año en Angola, Guinea Ecuatorial, Mongolia y Zimbabue, según ha informado en un comunicado. Algo que también ocurre con los calzados y los juguetes. 
En calzados, como hemos dicho al principio, los datos refrendan que China es el mercado anhelado por nuestro calzado. A día de hoy, Italia es líder indiscutible en la importación de calzado en China —con un 26,5% de cuota de mercado. España se queda en la séptima posición, con una fracción del 2,57% en 2012, aunque el año pasado las exportaciones del sector crecieron un 18,23%. El problema, en muchos casos, está en el freno que supone la actual coyuntura económica para la política de internacionalización de las pymes. De todo desde el sector se afirma que Europa es nuestro principal cliente, y allí exportamos el 70%.
Pero los mayores incrementos se registraron entre los productos químicos, sobre todo en los productos químicos orgánicos (35,8%) y abonos (20%). En total, esta actividad exportó hasta 31.301 millones. También un importante peso tienen en este sector los medicamentos y los plásticos. 
El año pasado, a pesar de ser un ejercicio importante para las exportaciones españolas, hubo sectores en los que las ventas fuera de nuestras fronteras retrocedieron como ocurrió con los descensos en el material de transporte para buques (-56%), los equipos de telecomunicaciones (-18,3%), la electrónica de consumo (-15,2%) y los automóviles y las motos (-10,8%).

Además, las empresas españolas han reorientado sus exportaciones a áreas tradicionalmente no atendidas y que tienen mayor potencial de crecimiento. Así, en 2012 han crecido un 37,6% las exportaciones a Oceanía, un 30,6% las destinadas a África, un 14,9% a América Latina, un 13,5% a América del Norte y un 11,9% a Asia. Unas mejoras que han compensado los descensos de ventas a nuestros principales socios comerciales: la UE (-1,3%) y la zona euro (-2,7%). 
Curiosamente el saldo comercial con la Unión Europea registró un superávit de 5.539,5 millones, mucho mayor que el de 1.587 millones del mismo semestre de 2011. En comparación con el resto de socios europeos, desde que empezó la crisis en 2009 (y hasta finales de 2011), las exportaciones españolas sonlas que más han crecido, un 36%, frente al 32% de subida en Alemania y el 30% de Italia. Además, la previsión total para 2012 sitúa a España por delante de las grandes potencias europeas, con un aumento del 2,1% anual, frente al 1,3% de Francia, el 1,7% de Alemania o el 0,9% calculado para Italia, según el Fondo Monetario Internacional. 
Nuestro talón de Aquiles sigue siendo la gran dependencia del sector exterior en productos energéticos como el petróleo y derivados, gas y carbón y electricidad.

1 comentario:

  1. Desde mi punto de vista, España creo que debería invertir en nuevos sectores industriales que impliquen la investigación y desarrollo del país. Visto el país desde la revolución industrial,somos un país muy dependiente, ya que precisamos mucha maquinaria extrajera, también fundamentalmente estamos pillados por la energía (petróleo y gas) dependemos de países como Argelia, Oriente Medio o Rusia.

    Deberíamos emprender empresas propias españolas e incentivar la creación de empleo en el país con el próposito de competir con este mundo globalizado y salir de esta crisis.

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